| Guernica |
|
|
|
| Escrito por Luis Antonio Alías | ||||||
| Jueves, 08 de Octubre de 2009 00:00 | ||||||
El retorno de un grande
¿Por qué uno de los más conocidos restaurantes de Luanco lleva el nombre de la villa donde se alza el árbol simbólico de las libertades y fueros vascos? Pues por algo tan simple y emotivo como una historia de amor, la de un guernicarra, Matías Miangolarra, con la capital de Gozón, a la que descubrió durante su luna de miel y donde, junto a su esposa, quiso quedarse haciendo lo que mejor sabía, buena cocina. Y además enmarcada por este belvedere sobre el viejo muelle cuyo sobrio y elegante comedor contempla los coloridos atraques de las barcas pesqueras, la concha de la Ribera y los recortes costeros que cierra la Campa de Torres.
Llegada la hora del retiro, Matías traspasó el prestigio de una cocina marinera construida conmaterias primas desembarcadas en su misma antojana y saberes vizcaínos a sucesores poco acertados. Hasta ahora. Y compartimos su alegría y satisfacción por ver recuperado, renovado y enmanos adecuadas el referente gastronómico que fundó y levantó.
Manos como las de Ramón, su nuevo propietario y encargado, luanquino de familia hostelera –sus padres poseen los populares y vecinos bar El Muelle y sidrería Isla del Carmen– que terminó estudios en la Escuela de Hostelería de Galicia, administró establecimientos cantábricos y caribeños y ocupó direcciones regionales del ramo; o como las de Fermín, un cocinero joven, preciso, meticuloso e imaginativo, al que conocimos en el restaurante Peñarrubia y seguimos por unos cuantos grandes; o como Radek, el checo que prepara impecables pescados a la asturiana, o como el resto de un equipo altamente profesional y felizmente cohesionado.
La carta recorre, en sus capítulos clásicos, lo que diariamente proporcione la rula a la plancha y al horno, y lo que guardan las cetáreas propias, con calderadas, calderetas, parrilladas y arroces que reivindican el pasado de la casa y honran su presente.
Y los capítulos creativos proponen, entremuchas otras sugerencias que la temporada modifica, un apetitoso y complejo milhojas crujiente de centollo y aceite de azafrán; un precioso atún rojo japones con tres texturas de manzana, huevas de pez volador y wasabi; una sorprendente copita de pulpo a la gallega (¿o no?) que humora y enamora, un magret de pato con trigo sarraceno y frutas jugoso y rotundo; y unos postres caseros ineludibles.
Vamos, que fue de lo mejor, es de lo mejor últimamente abierto, y si no cambia se asegurará un puesto en el cuadro de honor regional. |
||||||
| Última actualización el Jueves, 16 de Septiembre de 2010 10:27 |
| Mis recetas | Mis vídeorecetas | Foro |
ATENCION: Regístrate y accede para comenzar a publicar tus recetas favoritas, subir vídeos y enviar opiniones al foro gastronómico |
||||||||||